El azar también tiene biblioteca


La publicación en España de una obra de Al Alvarez recupera las historias de los jugadores de póquer de Las Vegas. Su llegada a las librerías invita a Tuzoca a rescatar otros cuatro libros que exploran el azar desde la ficción, las matemáticas, la historia y los primeros años del póquer online. El sexto todavía no existe.

El pasado mes de septiembre llegó a las librerías españolas Balas, botes y bancarrotas, de Al Alvarez. Gatopardo Ediciones recupera, con traducción de Javier Calvo, las historias de un escritor que fue poeta, editor literario y participante en el Campeonato Mundial de Póquer de Las Vegas.

Alvarez conoció personalmente a los jugadores y los ambientes que retrata. Su libro recoge partidas memorables, personajes que alcanzaron la categoría de leyenda y episodios de una época en la que el póquer estadounidense empezó a convertirse en un espectáculo.

Hoy, buena parte de aquellos juegos también se practican desde un smartphone. La aparición de esta edición española ofrece a este blog de Tuzoca una oportunidad para recuperar otros cuatro libros que cuentan la historia del juego desde perspectivas muy diferentes.

Al Alvarez y los jugadores de Las Vegas

En 1876, Wild Bill Hickok fue asesinado mientras jugaba a las cartas. Según la tradición, sostenía dos ases y dos ochos, una combinación que pasó a conocerse como ‘la mano del muerto’.

Su historia aparece en Balas, botes y bancarrotas, junto a las de Amarillo Slim, Puggy Pearson y Doyle Brunson, protagonistas de algunas de las grandes partidas estadounidenses del siglo XX.

Alvarez conocía aquel ambiente. Además de participar en el Campeonato Mundial de Póquer, había desarrollado una extensa carrera literaria y trabajado como editor de poesía de The Observer, donde contribuyó a dar a conocer a escritores como Sylvia Plath y Ted Hughes.

Fallecido en 2019, el escritor británico dejó una obra que recupera ahora Gatopardo Ediciones en un volumen de 176 páginas. Una historia del póquer contada por alguien que llegó a sentarse a las mismas mesas que sus protagonistas.

Paul Auster y una partida que se convierte en pesadilla

Jim Nashe conduce un Saab rojo por Estados Unidos después de recibir una herencia inesperada. Viaja sin rumbo, duerme en moteles y consume poco a poco el dinero hasta que conoce a Jack Pozzi, un joven jugador profesional de póquer.

En La música del azar, Paul Auster reúne a ambos personajes ante una partida que promete resolver sus problemas económicos. Sus adversarios son dos millonarios que han obtenido su fortuna gracias a la lotería. Nashe y Pozzi pierden la partida y, con ella, todo el dinero que habían puesto en juego.

Lo que sucede después transforma por completo la vida de los protagonistas. La novela abandona progresivamente la carretera y se adentra en un escenario inquietante, donde las consecuencias de aquella partida adquieren unas dimensiones que Nashe y Pozzi nunca imaginaron.

Publicada en España por Anagrama, La música del azar explora las decisiones personales, las coincidencias y sus consecuencias. Auster convierte una partida de póquer en el comienzo de una historia que continúa mucho después de que se hayan repartido las últimas cartas.

Edward Thorp llevó las matemáticas al blackjack

En los años sesenta, el matemático estadounidense Edward O. Thorp comenzó a investigar las posibilidades del conteo de cartas en el blackjack. Sus estudios demostraron que, bajo determinadas condiciones, era posible utilizar la información de las cartas ya repartidas para obtener una ventaja matemática. El método se basa en el seguimiento de las cartas ya repartidas y no es aplicable al blackjack online basado en un generador de números aleatorios (RNG).

En Un hombre para todos los mercados, publicado en España por Valor Editions, Thorp recuerda sus experiencias en Las Vegas y relata su posterior trayectoria en los mercados financieros.

Su trabajo despertó el interés de los casinos, que modificaron algunas de sus prácticas para dificultar la aplicación de sus métodos. Thorp también colaboró con Claude Shannon, uno de los padres de la teoría de la información, en el desarrollo experimental de un dispositivo concebido para estudiar físicamente el movimiento de la ruleta.

Las memorias del matemático recorren una época en la que los conocimientos científicos comenzaron a alterar las estrategias tradicionales de algunos juegos. Su siguiente destino fue Wall Street, donde aplicó parte de aquellas investigaciones al mundo de las inversiones.

Marc Fontbona investigó los siglos de juego en España

Mucho antes de que existieran los casinos online, los españoles ya jugaban a los dados, las cartas y otras modalidades de apuestas. Algunas desaparecieron, otras sobrevivieron durante siglos y unas cuantas terminaron convertidas en actividades reguladas.

Marc Fontbona reconstruyó esa historia en Historia del juego en España. De la Hispania romana a nuestros días, publicado por Flor del Viento en 2008.

El autor documentó la evolución de los juegos de azar en España y dedicó sus páginas a la ruleta, el póquer, los dados, el bingo, las tragaperras, las loterías y las apuestas deportivas.

También recuperó juegos cuyos nombres apenas sobreviven fuera de los libros de historia. El monte, el chanquete y las siete y media formaron parte de las costumbres de distintas generaciones.

Las 307 páginas de Fontbona permiten recorrer siglos de juego en España y situar la aparición de internet dentro de una historia bastante más extensa. Muchos de los juegos que hoy encontramos en las pantallas ya existían mucho antes de que aparecieran los primeros ordenadores.

Raúl Mestre y los primeros años del póquer online

En 2011, el jugador valenciano Raúl Mestre publicó junto al escritor Luis Valera Poker online. Los secretos del mejor jugador, editado por La Esfera de los Libros.

Mestre había convertido el póquer online en su profesión y participado en la creación de EducaPoker, una escuela dedicada a la enseñanza de esta modalidad. El libro recoge su trayectoria y explica los principios matemáticos y estratégicos que aplicaba a sus partidas.

Su publicación coincidió con la aprobación de la Ley 13/2011, de regulación del juego, que estableció el marco legal del juego online en España.

Internet ya permitía disputar numerosas partidas desde casa, analizar resultados y estudiar estrategias mediante herramientas informáticas. El libro de Mestre pertenece a aquellos primeros años en los que el ordenador comenzó a cambiar las posibilidades del póquer y la manera de aprender a jugar.

El sexto libro se publicará en 2076

Imaginemos que dentro de cincuenta años aparece un libro titulado El último crupier. Su autor ha encontrado en un archivo digital las primeras conversaciones entre jugadores e inteligencias artificiales de mediados del siglo XXI. A partir de ellas reconstruye medio siglo de transformaciones tecnológicas y nuevas formas de entretenimiento.

Ese libro todavía no existe. Podemos encargarle hoy su primera página a una inteligencia artificial y comprobar qué historia imagina.

El prompt

Estamos en el año 2076. Eres un historiador especializado en la evolución del entretenimiento y acabas de encontrar cinco libros antiguos. Entre ellos están las crónicas de póquer de Al Alvarez, La música del azar de Paul Auster, las memorias de Edward O. Thorp, la historia del juego en España de Marc Fontbona y el relato de Raúl Mestre sobre los primeros años del póquer online.

Vas a escribir El último crupier, una investigación sobre lo que ocurrió con los casinos entre 2026 y 2076. En tu archivo aparecen las primeras inteligencias artificiales generativas, los smartphones de nuestra época y las tecnologías que supuestamente los sustituyeron.

Escribe la primera página del libro. Comienza con un descubrimiento concreto realizado en ese archivo y reconstruye a partir de él cómo pudo cambiar el juego durante los siguientes cincuenta años. Imagina tecnologías, personajes y acontecimientos. Estás escribiendo ficción especulativa, por lo que nada de lo ocurrido después de 2026 debe presentarse como un hecho real.

Escribe el comienzo de un libro que todavía no existe y que un lector de 2026 tendría motivos para querer descubrir.

Continuará…